¿Qué son las acciones de Bolsa?

Las acciones son quizá el instrumento por antonomasia de los mercados mundiales, aunque los últimos años la apertura del Forex les ha creado un rival muy fuerte en los mercados de trading mundiales, sobre todo a la hora de captar cuentas de trading.

Sin embargo, en el mundo de la inversión en general, siguen siendo el instrumento de referencia sin ninguna duda.

Bolsa Inglaterra
La bolsa londinense creada en Paternoster square hace ya casi 250 años

¿Qué son, pues, las acciones de bolsa?

Pues simplemente el resultado de dividir el capital social de una empresa entre los participantes del mismo, siendo todas ellas iguales.

Es decir, son los valores que representan la propiedad de la titularidad de una empresa de tal manera que tener una acción de una empresa A nos da una participación en la propiedad de la misma y, por consiguiente, tenemos derecho a disfrutar de parte de las ganancias cuando estas vienen.

Esto es una manera muy sencilla de ver el tema aunque es algo más complicado cuando tenemos en cuenta que el ser propietario de las acciones no da derecho a hacer lo que se plazca con la empresa.

Todo lo que ocurre en la empresa y su propiedad depende del equipo directivo y de la dirección.

Es decir, no por ser accionista del 10% de una empresa puedo ir a la misma y llevarme los ordenadores a mi casa.

Lo que me da el tener ese 10% de las acciones es el derecho a cobrar los dividendos correspondientes una vez se repartan los beneficios (si los hay, claro) y a tener un peso del 10% en el voto de las decisiones importantes que se votan en la Junta de Accionistas.

No obstante, alguien que tenga más del 50% de las acciones de una empresa sí que se puede decir que es el dueño virtual de la misma, pudiendo, por ejemplo, elegir al director de su gusto, o erigirse a sí mismo, con lo que puede llevar la dirección de la empresa a donde quiera. Otra cosa es que a la misma le vaya bien o no.

Lo que aquí nos interesa, no obstante son las acciones que cotizan en los mercados de Bolsa, que son las que los inversores particulares podemos comprar.

El paquete de acciones de Mark Zuckerberg de Facebook no vamos a poder comprárselo, a no ser que le ofreciéramos un dinero tan grande que no pudiese rechazarlo.

Pero si podremos comprar las acciones de Facebook a otro propietario de las mismas que esté dispuesto a venderlas en el mercado secundario, que es otra manera de llamar a la Bolsa.

Podemos comprar tantas como tanto dinero tengamos con un cierto límite, pues en los mercados secundarios hay un número determinado de acciones.

Lo que hace que las mismas cambien de precio son las expectativas de que a la empresa le vaya bien o no en el futuro.

Si la empresa está haciendo un buen trabajo y generando ingresos y beneficios crecientes año tras año, la misma acabará subiendo por las nubes, como por ejemplo, Apple o Inditex.

Si la empresa generaba un millón de dólares en beneficios y 20 años más tarde genera 200 millones con perspectivas de seguir subiendo podemos estar seguros que las acciones que compramos hace 20 años se habrán revalorizado de manera impresionante. No solo eso, sino que el dividendo que debemos esperar será mucho mayor que el que teníamos al principio.

Por eso resulta tan importante el seguimiento del precio de las acciones de Bolsa, porque las mismas, en cierto modo, reflejan la salud de una empresa.

Por ejemplo, se da el caso que los directivos de la empresa son los primeros que saben cómo va la misma.

Si la empresa va bien, los mismos puede recomendar a amigos o familiares, o hacerlo ellos mismos, a comprar cuantas más acciones mejor.

Esto puede ocurrir sin que en el mercado haya noticias destacadas de ningún tipo.

El valor de las acciones sube.

La empresa va bien, los directivos clave lo saben y todo no hace sino subir.

Lo contrario cuando la empresa va mal.

Origen de las acciones

Para ayudarnos un poco más a ver el origen de estos mercados tenemos que acudir a muchos años atrás, cuando en los inicios del Capitalismo allá por el Siglo XVII con la Compañía de las Indias Orientales holandesa.

Más tarde los traders de Londres se reunían de manera asidua en un café de la City para intercambiar sus títulos allá por finales del Siglo XVIII, hasta que luego de un cambio de nombre nació el London Stock Exchange, es decir: La Bolsa londinense.

Dividendos o reservas

En el caso de decidir que una acción es buena o no miramos el dividendo potencial que la misma nos puede ofrecer así como la posible apreciación en capital de su precio, como consecuencia de que la empresa siga creciendo o mejorando su producción.

Hay empresas que prefieren repartir casi todos sus beneficios entre los dueños de su capital, es decir, entre los accionistas. Estas suelen ser empresas más conservadoras y más establecidas.

Por otro lado, tenemos a las empresas que prefieren dedicar sus beneficios a reinvertirlos en la misma, con lo que se obtiene una mejora en el valor contable de la misma, cosa que repercute en el precio de las acciones, con lo que estas empresas suelen tener mayores apreciaciones de precio. Estas empresas serian aquellas más enfocadas en el crecimiento y la innovación.

¿De dónde vienen las acciones?

Las acciones se originan todas en el mercado primario cuando la empresa las emite.

Por ejemplo, Bill Gates creo Microsoft y mediante un contrato de Propiedad se registro como propietario del capital social.

Más tarde, cuando Microsoft había crecido mucho surgió la necesidad de añadir más liquidez y financiación más dinámica.

La respuesta estuvo en emitir nuevas acciones a ciertos inversores que las suscribieron.

Luego de emitir esas nuevas acciones ya se puede acudir al mercado secundario, es decir, a la Bolsa de valores, donde esos inversores pueden poner las acciones a la venta para que otros inversores particulares las compren, creándose así el proceso de compra y venta que se ve en los mercados.

Como antes, a nosotros lo que nos va a interesar es más bien el mercado secundario que es en el que podremos comprar y vender las acciones a través de alguno de los brokers.

Ojala se diera el caso de que podamos participar en el mercado primario, pues eso querría decir que seriamos, por ejemplo, dueños primarios de la empresa, tipo Steve Jobs, y decidimos emitir nuevas acciones para conseguir capital necesario para ayudar al crecimiento de la empresa.

Conclusión

Una vez hemos visto lo que son las acciones de manera básica, podemos ver lo importante que es el poder elegir entre las mejores acciones para invertir, pues el mercado nos ofrece tantas posibilidades que esta es una tarea más complicada de lo que parece.

Elegir acciones en la Bolsa es fácil, ahora, elegir bien no lo es tanto.

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